miércoles, 7 de noviembre de 2007

Soneto al áureo instante de un niño.



El reloj de arena que mide el tiempo
no es tal que dure y sea permanente.
Es agua en sincronía con la mente
y que un instante dura si no hay viento.

Parecen dos embudos frente a frente
que buscan mano a mano el equilibrio,
milagro transparente como un lirio
la proporción de oro en sí latente.

Dura un eterno instante este delirio,
un niño arrodillado y un barreño
con agua transformada en un colirio

que conforma un párpado sin sueño
creciendo suavemente en equilibrio
e hipnotizado queda en este empeño.

También está sin respirar temiendo
quedar sin el reloj que mida el tiempo

©Josemaria García Toledo
Posted by Picasa

No hay comentarios: