
Sobre el mar
siempre hay gaviotas
cuando podemos oler la tierra,
cuando casi, llega a nosotros.
Hay marinos que perdieron la vista
de tanto mirarlas...
cuando el Sol las recortaba
como si en el pergamino del cielo quedara
un vacío infinito,
lleno de nada:
de nuestros insulsos deseos .
No hay comentarios:
Publicar un comentario