He terminado de incluir a la tripulación en el grupo.
No obstante en Google para evitar los Spam creo que nos tendrán en revisión durante dos días hasta dar paso a los nuevos miembros del grupo Relatos de Naufragios virtuales, que es como una ampliación del Bábel Blog en el que nos hemos embarcado. Por cierto que en el cuaderno de bitácora creo que se ha anotado un pequeño incidente con algún marinero de agua dulce que, manejando sin destreza el arcabuz, a punto estuvo de dejar tuerto a un miembro del gobierno del navío.
Parece que alguien no ve con buenos ojos que zarpemos y que ellos se queden en tierra. O tal vez son marineros de otros barcos que llevan otros rumbos o que andan sin gobierno y sin compostura a la deriva.
No obstante deberemos reforzar la vigilancia a babor y estribor porque en otra de estas puede que el proyectil se incruste en el velamen, con el consiguiente descalabro en el aparejo, en lugar de tropezar a escasas pulgadas de la nariz del Capitan y el Sobrecargo contra la pizarra de anuncios del castillo de proa.
Todo el evento se escribe y se pasará a limpio para introducirlo en una botella con la boca lacrada, para que en caso de naufragio pueda ser recogida en alguna playa o por cualquier navío y así que no quede nada de lo sucedido en la singladura del quince de noviembre del año del Señor dos mil y siete, en el silencio como si nunca hubiera existido.
En el puente de mando a las 0:13 horas del dia siguiente del suceso. Terminado la guardia siendo el tiempo frío y con el viento rolando del Norte y la luna en cuarto creciente en un cielo despejado.
La tripulación ya descansa hace rato que mañana se presenta con árduos trabajos pendientes.
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